Esta planta crece alejándose del router, pero no tiene que ver con la radiación del WiFi

El WiFi, al igual que la radio, la televisión o la misma luz, funciona a través de radiofrecuencias. Como hemos mencionado en varios artículos, el WiFi entra dentro de las radiaciones no inonizantes; es decir, que no es capaz de arrancar electrones. Entonces, ¿por qué la planta que está al lado de este router no crece hacia él?

La cinta es una planta demasiado sensible al calor: el WiFi no tiene nada que ver

En esta foto, compartida en Reddit por el usuario designflaw2b de una planta (una cinta para ser exactos) al lado de su router, podemos ver claramente que hay algo que hace que la planta no crezca en la dirección del router, y de hecho hay una de las hojas que se está secando.

Cualquier persona sin los conocimientos técnicos adecuados puede pensar fácilmente que el motivo por el que esta planta no crece hacia ese lado y sus hojas se secan «eS pOr La RaDiAcIóN dEl WiFI». Sin embargo, a poco que conozcamos la frecuencia en la que opera el WiFi dentro del espectro radioeléctrico (2,4 y 5 GHz), y la baja potencia de sus ondas (100 mW en España), sabemos que no es posible que genere ese efecto en la planta.

Lo que sí genera ese efecto en la planta es el calor, que también es una forma de «radiación». La cinta es una planta bastante sensible a la luz, y un exceso de ésta «quema sus hojas». La temperatura que aguanta la planta va desde los -2ºC hasta los 30ºC. Como vemos, la temperatura máxima es muy superior a la que alcanza en router. Estos routers suelen tener un procesador ARM en su interior, el cual no tiene ventilación activa, sino que disipa de manera pasiva el calor, y puede llegar a alcanzar temperaturas de 50 y 60 ºC.

Por ello, colocar la planta tan cerca del router hace que las hojas se sequen y no crezcan por ese lado, y la propia planta opte por orientarse en otra dirección. Las plantas, por regla general, sacrifican las hojas que están gastando recursos excesivos de energía si estas hojas no están acumulando la necesaria energía (por ejemplo, si no les está llegando suficiente luz). Por tanto, no es el WiFi el que mata las hojas, sino la propia planta para no gastar recursos de manera innecesaria.

Además, hacia el lado donde no hay hojas hay que tener en cuenta que hay un acolchado acústico de color negro en la pared, lo que hace que haya poca luz en esa dirección y la planta prefiera crecer hacia otra que sí tenga más luz (la cual viene desde la ventana situada a la derecha al lado del acolchado). Además, el usuario ha confirmado que el router está siempre caliente al tacto.

Es muy probable que esta foto se haga viral en los próximos días, por lo que nos hemos querido adelantar a la jugada antes de que empiece a compartirse por la red y se convierta en un bulo. El WiFi no mata. La ignorancia sí.