La mayoría de los términos y condiciones de uso son incomprensibles para los adultos según un estudio

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He leído y acepto los términos y condiciones de uso… esa frase nos persigue allá por donde vamos, ya sea al instalar una aplicación o programa, al registrarnos en una web o al intentar acceder a cualquier servicio online. La realidad es que (casi) nadie lee esta retahíla de términos jurídicos y contractuales. Todos terminamos bajando rápidamente hasta el final de estos para poder aceptarlos. La cuestión es que, además de la pereza de leer todo ese entramado de términos, ahora tenemos un nueva “excusa” para no hacerlo. Un estudio detecta que la mayoría de los términos y condiciones de uso que encontramos en Internet son incomprensibles para los adultos.

Según el último estudio publicado en SSRN, Social Science Research Network, dos profesores de derecho analizaron los términos y condiciones de uso de las 500 webs más populares, incluyendo Google o Facebook entre ellas. Curiosamente, detectaron que más del 99% de estos términos eran “incomprensibles” y que excedían el nivel medio de compresión lectora de la mayoría de los adultos de los Estados Unidos.

Los términos y condiciones de uso, incomprensibles según un estudio

De hecho, consideran que el nivel de estos términos y condiciones de uso es parecido al de artículos de publicaciones académicas, es decir, con un alto nivel. Uno de los autores del estudio explica que el problema es que se espera que los consumidores del producto sean capaces de leer y entender los contratos, pero no se espera que los responsables de los negocios escriban términos y condiciones de uso comprensibles.

términos y condiciones de uso

Como sabemos, cuando nos registramos en una red social (Facebook o Twitter), en una plataforma de correo electrónico (Gmail), en una tienda online (Amazon), firmamos un contrato con una operadora (Movistar, Orange, Vodafone…) o nos registramos en una plataforma de vídeo bajo demanda (Netflix o HBO), tenemos que aceptar estos términos de uso que ni leemos ni terminamos de comprender.

Entre los términos y clausulas tenemos referencias a propiedad intelectual, uso de los datos, prohibiciones de uso, condiciones de terminación del contrato, qué sucede si dejamos de pagar…. Entre un largo etcétera de condiciones diferentes según el bien o producto del que estemos hablando.

Según el estudio, sólo dos de los contratos legales analizados (de 500) se ajustan al estándar del test Flesch Reading Ease (FRE) mientras que los 498 restantes requieren un nivel de comprensión de más de 14 años de estudio. ¿Es necesario actuar sobre el formato de estos contratos para acercarlos más a los usuarios?

Escrito por Claudio Valero

Fuente > motherboard