Se quiere acabar con la grabación ilegal de películas en salas cines de manera drástica

Es posible que en algunas ocasiones hayamos oído hablar del llamado “camming”, práctica que se lleva sucediendo desde hace ya muchos años y que se basa en la grabación de los estrenos de las salas de cine de manera ilegal a través de diferentes dispositivos.

No hace falta decir que el principal objetivo de este tipo de prácticas es el de llevar a cabo ciertos tratamientos posteriores sobre el vídeo capturado, y compartirlo a través de Internet por alguno de los sistemas relacionados con la piratería: redes P2P, descargas directas, etc. Pues bien, ha llegado un punto que, tras años de lucha en la que organizaciones y grupos que luchan contra la piratería de contenidos han intentado acabar con el camming sin demasiado éxito, ahora quieren llevar las cosas un paso más allá.

Es por ello que ciertas regiones como por ejemplo, Italia, quieren que este tipo de acciones en concreto sean consideradas como un delito penal, ya que esto ha sido desde hace más de una década, una de las mayores fuentes de filtración de contenidos con copyright, algo que no se ha logrado frenar en la mayoría de los casos.

Así, ahora se están tomando medidas más duras para abordar el problema, elevando esta práctica a la que hacemos referencia, a un delito penal, evidentemente con castigos mucho más severos para los que sean pillado in fraganti.

Grabar en cines ilegalmente podría llevar a los piratas a la cárcel

Al mismo tiempo y para que todo esto se pueda llevar a cabo, se quiere que los propietarios de salas de cine puedan instalar equipos de control para detectar a las personas que graban ilegalmente. Y es que claro, la gran mayoría de las películas que se estrenan al gran público, se exponen exclusivamente en cines, por lo que la industria es extremadamente protectora en este tema.

uso del movil en el cine

Por lo tanto, miles de copias ilícitas son obtenidas por personas que llevan cámaras de vídeo o dispositivos similares a las salas y graban la pantalla, y a pesar de la calidad obtenida, son muchos los consumidores que todavía demandan estos estrenos.

Mientras que en estos momentos algunos países ya cuentan con legislación para abordar el problema, ya que por ejemplo en los EE.UU. el «camming» es un delito grave que puede llevar a los delincuentes a la cárcel, en otras regiones, la actividad no se ve con tanta seriedad, por lo que esto se quiere cambiar. Continuando con Italia, el «camming» se considera como una infracción administrativa, pero está visto que eso no es suficiente para disuadir a los infractores, por lo que la industria cinematográfica espera que se cambie a nueva legislación más estricta.

Para ello se acaba de presentar un nuevo proyecto de ley que propone endurecer las medidas contra este delito, por lo que se transformaría en un delito punible, como sucede con otros actos ilegales de piratería. A esto hay que sumarle que los beneficios de la actividad ilegal del “camming” financia a organizaciones criminales y causan enormes daños a toda la cadena cinematográfica, afirman los afectados. También se prevé que los propietarios de las salas de cine puedan instalar sistemas de videovigilancia para «cazar» a los grabadores que incluso se podrían enfrentar a penas de cárcel.

¿Qué pensáis de estas medidas tan estrictas para acabar con el denominado “camming”?