Europa multará a partidos políticos que abusen de datos personales para evitar otro ‘Cambridge Analytica’

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El escándalo de Cambridge Analytica, que afectó a la compañía de Mark Zuckerberg por la filtración de datos personales de los usuarios de Facebook ha sentado un precedente. Todo apunta a que este problema, de alcance mundial, sirvió para alterar las elecciones de Estados Unidos. Y en cualquier caso, ha habido otros informes relativos a ataques rusos, por ejemplo, con propósito similar. Ahora, Europa quiere adelantarse y ha anticipado multas económicas contra organizaciones políticas.

Estas multas económicas se aplicarán a las organizaciones políticas que ‘se beneficien del uso inapropiado, o abuso, de datos personales para alterar las elecciones’. Los procesos electorales contarán así con una mayor protección enfocada al entorno digital. El proyecto de la Comisión de la Unión Europea estaría orientado a evitar que se pueda reproducir aquí un caso parecido al escándalo de Cambridge Analytica. En cuanto a la cuantía de las sanciones económicas, se refieren a un 5% del presupuesto anual de una formación política como posible, aunque tendrían que establecerse más adelante.

Los partidos políticos asumirían con multas económicas el uso indebido de datos personales para alterar las elecciones

Por el momento es un proyecto que está considerándose en la Unión Europea; no obstante, la norma podría sufrir modificaciones importantes, y se tendrá que someter a votación en el Parlamento Europeo para recibir la correspondiente aprobación de los Estados miembros. Es decir, que en caso de que finalmente se establezcan estas multas económicas, todavía pasará algún tiempo hasta que se puedan aplicar. Sea como fuere, al menos Europa ha comenzado a mover ficha para anticiparse a problemas como el escándalo de Cambridge Analytica, aunque centrándose en exclusiva en las formaciones política y no en ‘agentes externos’.

La norma propuesta va en línea con la RGPD, y otras medidas anunciadas en Europa, en relación al uso de datos de carácter personal de los ciudadanos europeos. Están introduciéndose cambios legislativos para dar mayor control al usuario de Internet sobre sus datos privados, y sobre el uso que se hace de los mismos.

Escrito por Carlos González

Fuente > financial times

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  • lookmeandnotouchme

    Si en vez de a esos multasen a los partidos corruptos…

    ¡Aquí en España sacarían lo que no está escrito!

  • sergio8o

    Para que luego digan que Europa no sirve para nada. Exigimos el derecho a la privacidad de datos como derecho fundamental.

    Bruselas, sede la OTAN y la UE, son lentas en la forma por la burocracia, pero, garantistas en el fondo, aunque podrían serlo todavía más porque hay muchos grupos de presión empresariales y pocos “lobbies” ciudadanos.

    De momento, España gracias a Bruselas nos ha librado de una enésima guerra civil y de una enésima bancarrota del Estado. Y entre el 70-85% de la legislación española, pertenece al acervo jurídico comunitario.

    • Muy garantista si… tanto que menos mal que muchas personas luchamos para que no impongan las leyes más peligrosas de cara a la defensa de los derechos humanos, si no esto parecería China o peor.

      Y por cierto al lobby del copyright que es uno de los mayores en Bruselas, le importa poco o nada la privacidad.

      Salu2

      • sergio8o

        Nunca subestimes a los grupos de presión ciudadanos, con escaso presupuesto, pero, matones. Hemos tumbado el oscuro Tratado Transatlántico con EE.UU., reducido a la mínima expresión el Tratado con Canadá, y hemos obligado a reconsidera el reglamento sobre los derechos de autoría.

        El problema es que nos asociamos muy poco. Claro, que las empresas tienen mucha pasta para cabildear, pero, si el público consumidor dedicáramos un 1€ mensual a una asociación de consumo, que ya están agrupadas todas ellas en una federación paneuropea, otro gallo nos cantaría.

        Lo que pasa es que preferimos gastar ese 1€ en otras cosas: que si la cervecita en el bar, o limpiar nuestra mala conciencia en una ONG; y nuestros paupérrimos sueldos no dan para más.