Muchos set-top box siguen siendo perseguidos, injustamente, por aquellos que quieren acabar con la piratería

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Mientras que hace unos años los portales de Internet que albergan ficheros torrent, que a su vez llaman a contenidos pirata, o los sitios web de descarga directa, eran los principales objetivos de las organizaciones que luchan contra la piratería de contenidos, esto es algo que ha cambiado mucho en los últimos tiempos.

Ahora, como ya os hemos comentado en otras ocasiones, el primer objetivo de estos grupos son los dispositivos hardware conocidos como set-top box, productos muchos de ellos de reducido tamaño, que por regla general se encargan de reproducir todo tipo de contenidos multimedia. Sin embargo y con determinados programas como Kodi y sus añadidos ilegales, están capacitados para, de igual modo, acceder a contenidos pirata de manera rápida y sencilla, ya sea en forma de vídeos o emisiones en directo.

Es por ello que muchas firmas asociadas a los propietarios de los derechos, están persiguiendo a algunos fabricantes de estos dispositivos, en principio totalmente legales, para que cesen con su distribución y venta. Entre otros muchos casos de este tipo, ahora Dish Network, uno de los mayores proveedores de televisión de pago en Estados Unidos, ha presentado otra demanda contra varias compañías que venden o distribuyen cajas de streaming de ese tipo que, bajo su punto de vista, son consideradas como piratas.

Cajas Kodi ilegales

Los fabricantes de set-top box, perseguidos muchas veces de manera injusta

En concreto estos son conocidos como dispositivos Shava TV, que siguen vendiéndose masivamente a pesar de una orden judicial que pesa sobre estos de 25 millones de dólares dictada el año pasado. De hecho estos dispositivos siguen estando a disposición de cualquier usuario, no sólo a través de Internet, sino también en las tiendas físicas para su adquisición inmediata.

Y es que, tal y como ya ha sucedido en casos anteriores, los fabricantes de este tipo de productos se consideran completamente inocentes, ya que son los usuarios que los compran, los que posteriormente hacen un uso ilícito de los mismos. Por todo ello la polémica sigue servida, ya que cada una de las partes implicadas ve la posible piratería de contenidos con copyright desde su propio punto de vista, ambos totalmente válidos.

Sin embargo y si esa misma pauta se extendiese a otros ámbitos relacionados con la tecnología, la mayoría de las empresas de Internet se podrían considerar como firmas que promueven el consumo ilegal de contenidos con derechos de autor. De este modo aquí entrarían las redes sociales y sus retransmisiones en directo, los buscadores que dan accesos a las URLs ilícitas, los ISPs, los servicios de alojamiento de contenidos y dominios, etc.

Escrito por David Onieva

Fuente > TF