¿Qué es la fibra oscura y por qué hay 2 millones de kilómetros en España?

En noviembre de 2017 supimos que Telefónica contaba con 1,5 millones de kilómetros de fibra óptica desplegada en España. Y el operador no quería quedarse ahí, ya que para los próximos años su objetivo es alcanzar 2,5 millones de km de fibra. Sin embargo, prácticamente una cantidad equivalente de cableado forma parte de la llamada fibra oscura, y vamos a explicar en qué consiste.

Fibra oscura: no toda la fibra desplegada se está utilizando

El concepto de fibra oscura se refiere a una fibra óptica que fue desplegada aprovechando una obra o cualquier otro motivo, y que no se encuentra en uso. El término “oscura” se refiere a que la fibra no se encuentra iluminada.

Desplegar fibra óptica es muy caro, donde un kilómetro de cable puede costar unos 300 euros. Si multiplicamos los km de fibra oscura que hay actualmente, nos encontramos un coste de unos 600 millones de euros a precios actuales en una fibra que actualmente no está iluminada. Y eso teniendo en cuenta sólo el coste del cable, ya que hay otros muchos que tener en cuenta, como la mano de obra o los materiales.

En concreto, según los últimos datos de 2016, hay un total de 2.121.641 de km de fibra oscura, los cuales pertenecen en su mayoría a Red Eléctrica e Iberdrola, además de operadores como Euskaltel o Vodafone.

Previsión: el motivo de que haya más de dos millones de kilómetros de fibra sin usar

La fibra oscura no se utiliza la mayor parte del tiempo, ya que su objetivo principal no es el de dar servicio a clientes finales como ocurre en la actualidad. Muchos de estos kilómetros de fibra se utilizan como red de apoyo o secundaria para poder usarla en caso de que falle o se sature la principal, o para comunicar puntualmente centros de datos con zonas donde tengan hechos los backups.

Otro caso es el de los parques tecnológicos que suele haber en las ciudades (como puede ser el caso del PTA en Málaga). Ahí, en su construcción se cablea con fibra óptica porque ya se planea que las empresas van a tener un gran flujo de datos, y así se evitan realizar obras e introducir nuevo cableado cuando se instale una nueva empresa en el lugar.

Además, los operadores suelen aprovechar algunos despliegues para introducir cables extra que inicialmente no se van a utilizar, pero que estiman que en el futuro sí van a hacer falta; ya sea por un mayor flujo de usuarios, o para satisfacer mayores necesidades de velocidad. También pueden dejar esos cables para revender esa red a otros operadores en el futuro, o simplemente para ofrecer conexiones privadas a empresas o administraciones que quieran tener una red instantánea y fluida entre sus oficinas.

Teléfonica, hace unos años, fue obligada a facilitar el acceso de sus conductos para Internet a operadores alternativos para poder desplegar sus propios cables, ya que habían heredado una red de décadas. Si el uso de esos conductos no era viable, entraban en juego soluciones alternativas, donde se incluye el uso de esta fibra oscura.