Apple no olvida y exige 1.000 millones a Samsung por infringir patentes

Actualidad

Han pasado ya casi 8 años desde que Samsung lanzase al mercado el primer Samsung Galaxy S, que supuso una auténtica revolución en el mercado de Android por ser el primer dispositivo que podía competir de tú a tú con el iPhone. Esto no gustó demasiado a Apple, y por ello decidieron demandarles por infringir patentes. Un caso que hoy vuelve a salir a la luz.

Apple no olvida el caso de infracción de patentes de Samsung

1.000 millones de dólares es la cantidad que Apple quiere que pague Samsung en este nuevo juicio en California. En concreto, Samsung habría infringido tres patentes de diseño de Apple y dos de modelo de utilidad. La única duda que al parecer hay al respecto es si Samsung debería pagar por todo el dispositivo, o simplemente por los componentes en los que se infringieron las patentes. Samsung está solicitando esta última, lo cual dejaría los daños en 28 millones de dólares.

samsung apple iphone

Bill Lee, abogado de Apple, insta a los jueces a que recuerden cómo eran los móviles antes de que Apple lanzase el iPhone (de concha, deslizables), y cómo eran después. Este abogado afirma que Samsung ingresó 3.300 millones de dólares y obtuvo beneficios de 1.000 millones con los Galaxy S que supuestamente infringían las tres patentes de diseño de Apple, además de otros ingresos por las de modelo de utilidad.

En 2012 se determinó que el pago debía de ser de 1.050 millones de dólares, lo cual se bajó en 2013 tras la apelación. Samsung pagó una parte por daños, y llevaron el caso al Tribunal Supremo de EE.UU que determinó que determinó que sólo había que pagar 399 millones de dólares por daños.

1.000 millones o 28 millones de dólares: lo que pide cada compañía

John Quinn, el abogado de Samsung, recomendó a los jueces que mantuvieran la mente abierta y resistieran las peticiones de Apple con las comparativas con los móviles antiguos. Toda la industria fue evolucionando de una manera similar, y el alcance de las patentes de diseño de Apple fue bastante limitado, según afirma.

Y es que Apple quiere todos los beneficios que Samsung obtuvo con ese móvil, a pesar de que las patentes no afectan a todo el móvil. Por ello, sólo es lógico que se les tenga que pagar por los beneficios generados por la parte correspondiente de la patente con respecto a la totalidad del móvil. Si esto es el aspecto externo del móvil, eso sólo es una pequeña parte de su superficie, ya que no afecta a nada de lo que hay dentro de él. Además, antes del iPhone ya había móviles con los bordes redondeados.

Por ello, el caso se está acercando a su fin, y serán los jueces los que determinen inclinarse más hacia lo que exige Apple con los 1.000 millones de dólares que piden, o más hacia Samsung, que pide que la multa sea de sólo 28 millones de dólares. Actualmente Apple depende de Samsung para algunos componentes de sus móviles, como es el caso de las pantallas OLED del iPhone X.

Escrito por Alberto García

Fuente > Bloomberg