Así de complicado es eliminar las aplicaciones instaladas por defecto de Windows 10

Windows 10 cuenta con bastantes aplicaciones preinstaladas, muchas de ellas consideradas incluso como bloatware por su dificultad para desinstalarlas o eliminarlas del sistema. Candy Crush Saga o Bubble Witch 3 Saga son los dos peores ejemplos que podemos encontrar. Además, nos sirven para ilustrar un curioso vídeo que muestra lo complicado que es eliminar las aplicaciones instaladas por defecto de Windows 10. ¡No te pierdas todos los detalles tras el salto!

Microsoft ha sido bastante criticada por incluir anuncios y aplicaciones preinstaladas en Windows 10. Sin embargo, estamos ante algo global que están realizando muchas compañías en todo el mundo. El problema es cuando no se nos brida la posibilidad de acabar fácilmente con estas aplicaciones.

¿Es posible eliminar las aplicaciones instaladas por defecto de Windows 10?

Windows 10 ofrece la posibilidad de desinstalar estas aplicaciones bloatware de forma sencilla con sólo pulsar sobre ellas con el botón derecho en el menú de inicio y marcar la opción de Desinstalar. “Se desinstalará esta aplicación y toda la información relacionada” nos advierte un mensaje antes de proceder a eliminarla del sistema.

Windows 10 bloatware

¿Ya está? ¿Así de fácil? Pues parece que no del todo. Al menos es lo que le sucede a un usuario que ha colgado un curioso vídeo en reddit mostrando que es imposible borrar las aplicaciones. Este usuario desinstala Candy Crush Saga y posteriormente hace lo propio con Bubble Witch 3 Saga. El problema es que al desinstalar uno de los juegos, vuelve a aparecer en el menú el otro juego.

Esto sucede de forma infinita ya que el usuario lo realiza unas cuantas veces desde el propio menú de inicio de Windows 10 y de la forma oficial que ofrece Microsoft para desinstalar estas aplicaciones. Lo que parece un problema de diseño, tiene una solución si atendemos a la comunidad de usuarios que han respondido al vídeo.

Para acabar con una de estas aplicaciones bloatware, basta con abrir la Microsoft Store, actualizar todas las aplicaciones y posteriormente proceder a borrar todas las que no queramos tener instaladas en el sistema. En caso de no actualizar, las aplicaciones “vuelven” aunque las desinstalemos.

No obstante, otros usuarios apuntan a que esto no sirve de nada y que volveremos a tener las aplicaciones bloatware en el sistema cuando reiniciemos Windows 10. Sea como fuere, lo cierto es que Microsoft no pone las cosas tan sencillas como debería a la hora de acabar con estas aplicaciones preinstaladas.

¿Error accidental o intencionado?