El fin del roaming no ha supuesto una ruina para los operadores

El fin del roaming no ha supuesto una ruina para los operadores

Alberto García

Si recordáis los meses previos a la llegada del fin del roaming a mediados de junio de 2017, los operadores españoles estaban poniendo el grito en el cielo porque en verano iban a tener que asumir una grandísima carga en las redes móviles, ya que España es el país con más turistas del mundo (82,2 millones en 2017). Sin embargo, esto al final no fue así.

Los operadores temían no poder asumir los costes del fin del roaming

En realidad tenían razón para temer problemas en las redes españolas, ya que ciudadanos europeos iban a venir con tarifas de datos de sus países y a hacer uso de las redes españolas. Así, los precios mayoristas no iban a poder cubrir los costes para ampliar sus redes, y se podrían generar caídas en la red por haber tantos usuarios conectados.

Todo esto se ha visto que eran temores infundados si vemos el informe que ha publicado el Berec (Body of European Regulators for Electronic Communications), el cual agrupa a los reguladores de la UE (equivalentes a la CNMC española). En ese informe, que va desde abril hasta septiembre de 2017, podemos ver que el tráfico de datos aumentó un 434,55% en verano de 2017 con respecto al verano de 2016. Tal tráfico pudo generar, a su vez, que los operadores pudieran negociar precios mayoristas menores en función del volumen.

Con el fin del roaming también se acordó un precio mayorista máximo que los operadores podían pagarse entre sí por hacer uso de sus redes móviles. El acuerdo establecía que se podían pagar hasta 3,2 céntimos el minuto de llamada, a 1 céntimo el SMS, y a 0,77 céntimos el MB. Sin embargo, los datos demostraron que lo que se pagó de media al final fue mucho menor; 2,41 céntimos el minuto; 0,55 céntimos el SMS, y 0,40 céntimos el MB.

Los operadores incluso ingresaron más por usuario

De hecho, el precio mayorista en España fue aún más bajo que la media, situándose en 0,37 céntimos por MB, y menos de la mitad del máximo establecido por la UE. Además, los precios mayoristas cayeron un 54% con respecto al verano de 2016, pasando de 0,81 céntimos a 0,37 céntimos. El precio del minuto en las llamadas también cayó, pero no tanto.

Y no sólo fue positivo el descenso de los costes, sino que los operadores también tuvieron más ingresos medios por usuario con respecto al verano anterior. En concreto, el ARPU (ingreso medio por usuario) subió un 4,4%; de 14,52 a 15,17 euros.

Por tanto, podemos ver que los datos han sido aún más positivos que cuando había roaming en la UE. Veremos cómo se desarrollan los acontecimientos este verano, con una red móvil todavía más sólida y con más capacidad que en 2017 gracias a las inversiones constantes que están haciendo los operadores en España. De hecho, es muy difícil saturar la capacidad de red actual de nuestro país, motivo que también explica que haya resistido tan bien la afluencia de turistas.