¿Es el caso Megaupload habitual en los servicios de alojamiento en la Nube?

Escrito por David Onieva
Actualidad

Hace cinco años el gobierno de los Estados Unidos comenzó un proceso penal contra Megaupload y varios de sus antiguos empleados, en el que una de las principales alegaciones de la acusación fue que el sitio solo eliminó los enlaces al material que violaba los derechos de autor, no los archivos propiamente dichos.

Hoy en día, pasado ya un tiempo desde entonces, la proliferación de diferentes servicios de almacenamiento en la Nube ha sido enorme en comparación con la aceptación entre el gran público que tenían entonces. Podemos encontrar un buen número de compañías, entre ellas las más importantes del sector tecnológico como Google o Microsoft, que ponen a disposición de los usuarios un espacio en sus servidores, en muchas ocasiones gratuito, donde subir, almacenar y compartir contenidos.

Volviendo a lo anteriormente comentado del popular caso de Megaupload, lo curioso de todo esto es que el comportamiento de algunas de estas plataformas de almacenamiento en la Nube en pleno 2017, no difiere demasiado de lo que lo que en su momento llevó a cabo Megaupload; y nos referimos a servicios tan conocidos e importantes como Google Drive o Dropbox, por ejemplo.

Sirva como muestra la noticia de la que os hacíamos partícipes hace solo unos días, en la que os informábamos de que Google Drive ya no iba a permitir compartir contenidos protegidos con derechos de autor en sus servidores. Sin embargo, a pesar de que han comenzado a utilizar un filtrado hash para evitar este tipo de acciones, los archivos físicos que violan estas normas siguen estando almacenados en sus sistemas, es decir, la práctica es muy similar a lo que en su día se acusó a Megaupload.

El caso Megaupload era mucho más complejo

Por otro lado podemos hablar de la situación de otro de los más importantes y utilizados en estas lides, Dropbox, que realiza algo muy parecido cuando detecta contenidos que infringen las normas que luchan contra la piratería de contenidos, y probablemente sea una práctica habitual en muchos otros servicios de esta índole.

Megaupload almacenamiento

Hay que tener en cuenta que uno de los argumentos principales de la acusación contra Megaupload es que solo deshabilitaba una URL cuando recibía alguna notificación de eliminación de contenido sospechoso, no el archivo propiamente dicho. Como resultado de todo ello, se podía realizar una duplicación de enlaces, es decir, que el archivo aún podía estar disponible para los usuarios afiliados al servicio pero a través de diferentes URL. Evidentemente organizaciones tales como la RIAA o la MPAA pusieron el grito en el cielo ante este tipo de acciones.

En concreto la acusación alegaba que “en el mejor de los casos solo se ha eliminado la URL que llamaba al fichero sobre el que se presentó la queja por tener derechos de autor, aunque se dejó la copia del mismo en el servidor, por lo que podía ser accedido y controlado desde cualquier otro link libre de vigilancia.” También hay que comentar que aunque Megaupload implementó una tecnología llamada MDS hash para identificar y bloquear la carga de ficheros con contenidos ilícitos, la propia compañía decidió no implementar la misma tecnología para identificar y bloquear títulos de obras protegidas por derechos de autor que ya habían sido objeto de notificaciones de eliminación en el pasado.

Cierto es que el caso legal de Megaupload es mucho más amplio y complejo, pero también puede plantear algunas cuestiones para diferenciar el funcionamiento de la mencionada Megaupload con los servicios de almacenamiento en la Nube actuales. Decir que la principal diferencia parece ser que viene dada porque Megaupload tan solo eliminó los enlaces de los que se informó como infractores, mientras que en la actualidad, plataformas como las mencionadas Dropbox o Google Drive, también impiden que otros compartan públicamente enlaces al mismo archivo sancionado a priori. Sin embargo hay que tener en consideración que los servicios mantienen y guardan los archivos originales en sus propios servidores.

Megaupload almacenamiento

Hay algunos argumentos para llevar a cabo dicho mantenimiento de información, sirva como ejemplo que hacer una copia de seguridad privada en Dropbox de contenidos con derechos de autor, es una práctica más que aceptable en muchos países. Llegados a este punto nos podríamos preguntar que, debido a que Dropbox o Drive no se enfrentan a acusaciones criminales por este tipo de acciones, como ya sabemos, ¿estaba legalmente Megaupload obligado a eliminar todos los enlaces públicos a los archivos subyacentes, incluso aquellos que no fueron reportados directamente?

¿Estaba Megaupload obligado a borrar los ficheros infractores?

De hecho este es un apartado sobre el que algunos expertos legales tienen sus dudas, incluyendo al profesor Lawrence Lessig. Esto se debe a que, debido a lo mencionado anteriormente de las copias de seguridad, podría darse el caso de que mientras que algunos usuarios podrían no tener derecho legal de almacenar un archivo, otros sí. Además este mismo argumento también se podría aplicar a la publicación de dichos enlaces, sirva como ejemplo lo que vemos en YouTube, donde los titulares de derechos bajan vídeos que ellos mismos han publicado en el mismo sitio.

De lo que no cabe duda es de que el caso de Megaupload todavía dará mucho que hablar en el mundo de la tecnología y la piratería de contenidos sujetos a derechos de autor en el futuro.

Fuente > TF