¿Por qué no estamos utilizando ya todos en España IPv6 en pleno 2017?

¿Por qué no estamos utilizando ya todos en España IPv6 en pleno 2017?

Alberto García

En pleno 2017 llevamos ya unos cuantos años sufriendo con las limitaciones que supone utilizar IPv4, teniendo que reutilizar direcciones IP porque las “originales” hace ya un par de años que se utilizaron todas. Antes de alcanzar ese límite, se creó IPv6 en 1998 con el fin de ofrecer, a efectos prácticos, infinitas direcciones IP. Pero su aplicación es baja en la actualidad, sobre todo en España comparado con otros países de todo el mundo. ¿Por qué no hemos dado ya el salto?

IPv6: miles de millones de direcciones IP por cada persona en La Tierra

IPv4 ofrece hasta unos 4.300 millones de direcciones IP, frente a los 340 sextillones de IPv6, que nos ofrecerían miles de millones de direcciones IP por habitante. Estamos todos de acuerdo en que el futuro es IPv6, pero hay un gran problema para que todos lo utilicemos en nuestros dispositivos: la transición de uno a otro.

Desde el lanzamiento mundial oficial del IPv6 en junio de 2012, la utilización mundial ha ido aumentando paulatinamente. Google recopila estadísticas sobre la adopción de IPv6 en todo el mundo. Mientras que a nivel mundial se ha pasado del 1% en enero de 2013 al 16% en febrero de 2017, el aumento es muy desigual por países. Nos encontramos con que el más avanzado en este aspecto es Bélgica con un 47,94% de usuarios que acceden a Google a través de IPv6, seguido de Estados Unidos, con una cuota del 29,83%. En Europa encontramos países que la media oscila el 12%, siendo España uno de los países de la Unión Europea donde menos adopción hay con un 0,11%.

Ventajas de utilizar IPv6 y por qué no lo tenemos todavía

Aunque en un principio la transición puede parecer lenta, la progresión es bastante positiva, y se va duplicando cada año. El principal problema es que los operadores españoles no tienen habilitado el routing a través de IPv6. Movistar tiene adaptada su red para IPv6 y con direcciones asignadas para todos los clientes, pero estas direcciones no son enrutables a través de Internet al tener desactivado el routing y el RA/DHCPv6, por lo que hasta que no lo activen, el resto de operadores no moverán ficha.

Utilizar IPv6 entraña una gran cantidad de ventajas, entre las que destacaría la desaparición del NAT y la necesidad de tener que traducir direcciones IP internas a direcciones IP externas públicas. Al haber tantas direcciones IP asignables, cada dispositivo puede tener su propia IP válida tanto para accesos internos como externos, haciendo por ende Internet más eficiente.

Además, se acabaría con las direcciones IP dinámicas que tantos quebraderos de cabeza suelen dar, pudiendo acceder de manera remota a cualquier dispositivo mejorando la movilidad sin tener que andar abriendo puertos. También se conseguiría un Internet más seguro, al ser mucho más difícil dar con direcciones IP concretas (también serán más difíciles de memorizar), y tener implementación directa de seguridad a través de IPSec.

ipv6

Junto con su no integración en las redes españolas, es prácticamente imposible hacer que empresas, administración pública y usuarios cuenten a la vez con equipos 100% compatibles con IPv6. Para facilitar la transición tenemos diversos mecanismos, siendo esta la razón por la que estamos viendo todavía (al menos en otros países) cómo conviven el IPv6 y el IPv4. Prácticamente todos los routers de los últimos 5 años, los smartphone, y los ordenadores con sistemas operativos posteriores a Windows 7 (o Windows XP SP2) pueden navegar con direcciones IPv6.

A pesar de que los nuevos dispositivos pueden funcionar con ambos, hay millones de otros que sólo funcionan con IPv4, por lo que hacer una transición radical implicaría que se quedasen obsoletos. Poco a poco se va realizando esta transición, pero requiere tiempo y sobre todo dinero para que se vayan sustituyendo equipos antiguos. Con soluciones como el Dual Stack iremos viendo cómo cada vez avanza más el IPv6. Sólo falta que los operadores activen el interruptor para que esto ocurra en España.