Consiguen instalar Linux en una PS4 y ejecutar un emulador de Game Boy

A mediados de mes nos hacíamos eco de una publicación que hablaba sobre la posibilidad de piratear la PlayStation 4 que parecía ser la definitiva. Desde entonces no hemos tenido más noticias al respecto hasta ahora ya que se ha conseguido instalar el sistema operativo Linux en la máquina de Sony y, además, ejecutar un emulador de Game Boy Advance con el juego Pokemon.

Un grupo dedicado al hacking de consolas bajo el nombre de Fail0verflow ha conseguido acceder a la PlayStation 4 y cargar una copia completa de Linux. Se trata de un paso crucial para acercar la llegada de software casero e, incluso, las copias piratas de juegos. Esto también convierte a la consola de la firma nipona en un ordenador completo que ejecuta un sistema operativo como cualquier otro equipo de sobremesa.

Además, no sólo han logrado instalar una versión de Linux, también han ejecutado con éxito un emulador de Game Boy Advanced con una copia modificada de Pokemon a la que han bautizado como “PlayStation Version”. Para dejar constancia de lo logrado, los chicos de Fail0verflow han grabado una demo en vídeo de lo que han logrado. Este es el vídeo en cuestión:

Además de ver en acción el emulador de la vieja consola de Nintendo, también podemos ver todo el trabajo que han realizado para adaptar Linux a PlayStation 4 debido a las notables diferencias de arquitectura introducidas por el fabricante con respecto a un ordenador tradicional. Durante la presentación, vemos que queda mucho trabajo por hacer para pulir la compatibilidad y mejorar el rendimiento.

Lo cierto es que el emulador de Game Boy Advanced funciona a las mil maravillas aunque lo más interesante es que conectaron esa misma consola a la PlayStation 4 y la utilizaron como mando para controlar el grupo. Esto habla de las posibilidades que nos ofrece este método de hackeo en el futuro.

Tendremos que seguir muy de cerca los pasos de Fail0verflow para ver todo lo que consiguen con la PlayStation 4. Por el momento, el proyecto avanza por buen camino y sus desarrolladores han demostrado que son capaces de ejercer un alto nivel de control sobre el sistema que sólo puede ir a más con el paso del tiempo.