Así es cómo las eléctricas se enfrentan al problema del hackeo de contadores inteligentes

La nueva factura de la luz por horas ha provocado un repunte de la instalación de contadores inteligentes en las casas, que poco a poco irán sustituyendo a los antiguos contadores para llevar un control más exhaustivo y preciso de nuestro consumo diario. No obstante, el avance tecnológico que suponen también acarrea un potencial riesgo de seguridad ya que un atacante informático es capaz de modificar la factura para se muestre un mayor consumo que el realmente realizado, o incluso cortar el suministro de electricidad.

El pasado mes de octubre, varios hackers españoles demostraron como era posible alterar los contadores de luz inteligentes provocando cortes en la red o modificando la identidad del titular de un contrato, gracias a un contador que replica los comandos que puede usar un técnico de la compañía eléctrica. El problema es que de los cerca de 6 millones de contadores inteligentes que actualmente están instalados en nuestro país, la mayoría de ellos están suministrados por importantes fabricantes que estarían expuestos a esta vulnerabilidad, creándose una inseguridad respecto a qué podrían hacer personas que conscientemente quisieran provocar caídas del servicio o alterar nuestra factura para hacernos pagar más.

Modelos de fabricantes como Circutor, General Electric u Orbis están en el punto de mira y las compañías saben que deben hacer todo lo posible por dotar a sus equipos de las máximas garantías de seguridad informática para evitar este tipo de ataques. Cabe la posibilidad de que el hackeo de estos aparatos se lleve a cabo para beneficio propio con el objetivo de reflejar un consumo inferior al realizado por lo que las empresas eléctricas están centradas en evitar este problema para evitar una merma en sus ingresos.

Una de las soluciones pasa por reforzar la estructura externa del dispositivo de forma que sea difícil acceder al interior del contador, aunque la vía que más se está utilizando es instalar un sistema de alertas para avisar a la compañía eléctrica de cuando se ha abierto un contador de forma no autorizada.

contador electrico

La vulnerabilidad llegaría a través de la clave de cifrado

Para acceder a un contador inteligente basta con conocer cuál es la clave de cifrado de un determinado modelo de contador instalado en una vivienda. Esto es posible hallarlo sin mucha dificultad por una persona con conocimientos en la materia, si se desmonta el dispositivo en cuestión.

Existen ciertos riesgos derivados del propio hackeo de contadores y es que ofrecería información respecto a los patrones de consumo diarios de un inmueble en particular, por lo que un ladrón podría saber qué días y horas está la casa vacía al no haber consumo eléctrico de ningún tipo.