El 80% del tráfico en la ‘red oscura’ corresponde a pornografía infantil

Según un estudio realizado por la Universidad de Portsmouth, Reino Unido, el 80% del tráfico web en la ‘red oscura’ corresponde a páginas web de pornografía infantil. La posibilidad de no dejar rastro que otorga la ‘red oscura’ es lo que lleva a consumidores y proveedores a consumir, por estas vías, todo tipo de contenido ilegal.

No es una sorpresa para nadie el hecho de que en la llamada ‘red oscura’ se consuma y se ofrezca contenido ilegal. Y es que, si hay algo por lo que se utiliza, es precisamente porque permite no dejar rastro a los usuarios. Ahora bien, sorprende que la amplia mayoría del tráfico web, concretamente un 83% según este estudio en Reino Unido, corresponda tan solo a esta categoría: pornografía infantil.

Para llevar a cabo este estudio, los investigadores utilizaron un total de 40 ordenadores como ‘voluntarios’ en la red Tor. Dado que el servicio de anonimato confía en los ordenadores de voluntarios para el movimiento de tráfico en torno a los mismos, los investigadores pudieron ‘colarse’ en la red Tor y utilizar un software que rastreó el tráfico web para catalogar, aproximadamente, los 45.000 servicios ocultos de Tor. Curiosamente, nada tienen que ver las cifras a nivel de tráfico en comparación con la cantidad de páginas web por cada categoría. Y es que, aunque más del 80% del tráfico se lo llevan las páginas web dedicadas a la pornografía infantil, en realidad la cantidad de webs de este tipo queda limitada a, tan solo, un 2% del total. Sin embargo, la cuarta parte de las páginas web ocultas en la red Tor está dedicada al contrabando de sustancias ilegales, en su gran mayoría drogas.

La ‘red oscura’ y Tor: lo bueno, lo malo y lo necesario

En cientos de ocasiones se ha planteado el peligro que supone la existencia de una ‘red oscura’ o dark web, un Internet al alcance de tan solo algunos pocos en los que los organismos legales tienen complicado entrar. Hay evidencias que demuestran tráfico en torno a todo tipo de contenidos ilegales, de lo cual no escapa el ‘Internet regular’. Ahora bien, en Tor la privacidad mantiene a salvo a los delincuentes, mientras que en el Internet que todos conocemos es realmente fácil dar con quien lleva a cabo prácticas ilegales. De acuerdo, pero, ¿qué harían ciertos países con censura y regímenes radicales sin esta ‘red oscura’ que les permite conectar con la libertad? ¿Cuál es el punto en que se ofrece a ‘los buenos’ privacidad y a ‘los malos’ se les controla, si acaso existe este punto?