La SGAE sigue a la deriva: Cae el décimo presidente

La SGAE sigue a la deriva: Cae el décimo presidente

Carlos González

La Sociedad General de Autores y Editores continúa el que, según muchos comienzan a adivinar, podría ser su final definitivo. José Luis Acosta, tras el rechazo de las cuentas del primer ejercicio por parte de la asamblea, anuncia su retirada convocando elecciones anticipadas para el próximo otoño.

La Sociedad General de Autores y Editores, desde julio de 2011, alimenta a un ritmo imparable el desequilibrio de la sociedad privada gracias a todo tipo de escándalos y desajustes económicos. Teddy Bautista, quien fuera presidente en julio de 2011, fue detenido junto a ocho directivos de la sociedad por orden expresa de la Audiencia Nacional. Esta detención se veía entonces justificada por delitos de apropiación indebida, falsificación de documentación y desviación de fondos por un valor aproximado de 400 millones de euros que, ¿de dónde salieron? del canon digital. Tras Teddy Bautista llegó Antón Reixa y, posteriormente, el actual presidente José Luis Acosta.

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Acosta cerrará las cuentas y se irá por la puerta de atrás

Según palabras del actual presidente José Luis Acosta, «una vez resuelto el problema de la reformulación de las cuentas», la junta directiva recibirá de su parte «la convocatoria de unas elecciones anticipadas«. Y es que este desánimo de Acosta no viene, sino de haber recibido el 56,68% de los votos en contra de la aprobación de las cuentas de su primer ejercicio. Ahora bien, hay que aclarar que, a la vez que ocurría esto, el actual presidente pudo escuchar alto y claro gritos que le sugerían la pronta dimisión.

Y es que, aun que en 2013 SGAE cerraba el año, según Ernst & Young, con 259 millones de euros recaudados en «derechos», también hay que contar con los 100 millones de euros que la SGAE ha estado repartiendo a los grandes sellos y la reciente multa de 28 millones de euros por parte de la Comisión Nacional de la Competencia. En definitiva, son ya varias las opiniones sólidamente fundamentadas que se inclinan a pensar que la SGAE está en «quiebra técnica». Y, sea o no así, dentro de la propia SGAE se ha podido escuchar, textualmente, que «igual lo que hace falta aquí es un psiquiatra».