Entra a robar en una casa y se deja Facebook abierto

Entra a robar en una casa y se deja Facebook abierto

Carlos González

En Minnesota, Estados Unidos, Nicholas Wig dejó abierta su cuenta de Facebook tras entrar en una casa a robar diversos objetos de valor. La «hazaña» del varón de 26 años desveló la identidad del que, además, dejó cerca del ordenador su pantalón vaquero mojado y el cinturón.

Entrar a robar en una casa, quitarse la ropa mojada y, tras tomar todo tipo de objetos de valor, dejarse el ordenador encendido con la cuenta de Facebook personal abierta. Aunque pueda sonar imposible, esto es exactamente lo que ocurrió en Minnesota, Estados Unidos. El sujeto que fue identificado por hallar su cuenta de Facebook abierta en el «lugar del delito» tiene 26 años y se llama Nicholas Wig, aunque la cuenta que utiliza es «Nick Dub». Pero, ¿cómo fue identificado si no corresponde el nombre con la cuenta?

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«Si tienes su Facebook, lo sabes todo de él»

No se detalla cómo entró en el domicilio, pero según la denuncia penal, los propietarios de la casa en que se cometió el robo encontraron su casa, al regresar, sin un panel de una de las ventanas laterales. Además, como es evidente, el propietario encontró un notable desorden que, junto con los demás indicios, le llevó a pensar que podía haber sido víctima de un robo.

Nicholas Wig, que dejó en el lugar del delito un ordenador con su cuenta de Facebook abierta, fue visto el mismo día por el propietario, que pudo reconocerle gracias a las fotografías de su perfil de Facebook. Al verle, además, pudo reconocer también un reloj que ya había descrito anteriormente en la denuncia por el delito anteriormente detallado. Por otra parte, al registrar la policía al sujeto, pudieron encontrar entre «sus pertenencias» un iPod y las llaves de un coche, que también habían sido señalados por el propietario del domicilio como «objetos robados».

Ante tales hechos, como era prácticamente inevitable, el joven Nicholas Wig de 26 años reconoció todas las puntualizaciones descritas en la denuncia, lo que podría llevar al despistado ladrón a cumplir hasta 10 años de prisión y 20.000 dólares de multa. Lo curioso de la noticia es que, aunque en ocasiones las redes sociales se han señalado como una pérdida de privacidad, en esta situación han significado la posibilidad de hacer justicia, aunque por el mismo motivo.