Vodafone multado con 50.000 euros por incluir ilegalmente a un usuario en la lista de morosos

Vodafone ha vuelto a ser sancionado por parte de la Agencia Española de Protección de Datos con 50.000 euros por un hecho que ya le costó una multa de igual cuantía hace poco tiempo, incluir a un usuario en le lista de morosos de manera ilegal, incumpliendo la normativa de protección de datos personales.

Es cierto que las grandes operadoras no cuentan con la simpatía de todos los usuarios en nuestro país. De hecho, estas compañías suelen ser señaladas, de manera más o menos justa, entre las peores valoradas. Sucesos como el que os contamos a continuación no ayudan a que la relación con el cliente mejore y se dé un vuelco a la situación en busca de un beneficio común.

En este caso, la protagonista vuelve a ser Vodafone. FACUA-Consumidores en Acción informa que ha conseguido nuevamente ganar una batalla legal a la operadora británica, que será sancionada por segunda vez en menos de tres meses con 50.000 euros. La razón es la que podéis leer en el titular, incluir de manera ilegal a un usuario, en el fichero de morosos de Asnef.

Según cuenta la afectada, siguió recibiendo cobros una vez dado de baja el servicio que tenía en Vodafone, aunque las facturas correspondientes no le fueron entregadas. Una vez conoció la situación, solicitó estas facturas antes de proceder a pagarlas, pero las recibió acompañadas de una notificación que le comunicaba que sus datos habían sido incluidos en dicha lista. Recientemente otro usuario dio de baja un paquete que había contratado dos meses atrás pero del que no llegó a disfrutar. Vodafone lo penalizó con 177 euros para después incluirlo también en la lista de morosos por impago.

Dos veces en muy poco tiempo y en las que la AEPD (Agencia Española de Protección de Datos) ha dictaminado sendas sanciones recordando que los datos de un cliente sólo podrán ser incluidos en ficheros de morosos, si hay «existencia previa de una deuda cierta, vencida, exigible, que haya resultado impagada”. Da la sensación de que ambos desencuentros entre Vodafone y los clientes y las posteriores sanciones podían haberse evitado si la compañía hubiera estudiado los casos de manera individual y se hubiera informado de qué es lo que realmente pasaba y quizá debería ser el camino a seguir.