Samsung ofrece a Apple firmar la paz en la guerra de patentes

Samsung ofrece a Apple firmar la paz en la guerra de patentes

Redacción

Una tregua de cinco años. Ésta es la propuesta de Samsung a Apple para firmar la paz en la hasta ahora interminable guerra de patentes. La compañía busca evitar una multa de la Comisión Europea por presunto abuso de posición dominante.

En los últimos años hemos visto cómo las dos compañías se enzarzaban en continuas disputas legales sobre las patentes en sus dispositivos móviles. La llamada guerra de patentes vivió uno de sus momentos más destacados cuando la multinacional surcoreana fue condenada el pasado año a pagar 1.000 millones de dólares a la firma de Cupertino, algo que no sucedió al rebajar el juez posteriormente esta cantidad.

Durante este 2013 hemos visto algún otro episodio protagonizada por ambas con las patentes como argumentos de una y otra, pero esto podría llegar a su fin muy pronto. Según informa Europa Press Samsung ha ofrecido una tregua a su competidor estadounidense. Para ello se compromete a no introducir en los próximos cinco años ninguna demanda judicial de medidas cautelares por infracción de patentes tecnológicas (en smartphones y tabletas) para impedir la venta de ciertos productos contra las empresas que acepten unas condiciones de concesión de licencias.

Entre éstas estaría Apple, compañía con la que tiene que negociar las condiciones durante los próximos 12 meses. Si este periodo transcurre y no ha habido acuerdo las partes tendrán que ver cómo un órgano judicial o mediante arbitraje se resuelve la situación.

El movimiento de la compañía asiática es debido al proceso abierto en su contra por Bruselas en enero de 2012. En él se investiga si había utilizado de forma abusiva alguna de sus patentes tecnológicas con ánimo de aprovecharse de ello en el mercado europeo dentro de su particular guerra contra Apple. Desde el año anterior Samsung había solicitado en varios Estados miembros el bloqueo de la venta de equipos de la manzana mordida por violar supuestamente algunas de sus patentes, imprescindibles para aplicar los estándares europeos de telefonía móvil.

El Ejecutivo comunitario señaló que esto supondría un incumplimiento del compromiso que firmó en 1998 ante el Instituto Europeo de Estándares de Telecomunicaciones y por el cual garantizaba la concesión de licencias de uso de patentes «en condiciones justas, razonables y no discriminatorias» al resto de fabricantes.