Papeleras WiFi que espían a los peatones, la última violación de la privacidad

Durante la celebración de los Juegos Olímpicos de Londres doce papeleras WiFi estuvieron recopilando datos de los móviles de los transeúntes con el objetivo de vender esa información a potenciales anunciantes para que las campañas de publicidad fueran más efectivas. Esta acción ha causado un gran revuelo entre los británicos.

Cada vez hay más dispositivos conectados a Internet y eso significa que es más fácil recopilar información. La mayoría de teléfonos tienen WiFi y cuando emiten pueden proporcionar información a los equipos que están interceptando señales. Sucedió con los famosos coches de Google y ha vuelto a pasar en Londres, esta vez con papeleras inteligentes.

Google interceptó datos de routers WiFi

Durante el recorrido de los coches Google para su servicio de mapas Street View la compañía estuvo almacenando datos privados de los usuarios. Algunos países como Francia multaron a la empresa por violar la privacidad de los ciudadanos e incluso la Policía de Corea del Sur identificó correos electrónicos y mensajes que habían sido enviados por usuarios y que Google había almacenado. Un hecho que generó muchísima polémica en varios países.

Una hecho similar llega desde el Reino Unido. Durante la celebración de los últimos JJOO la empresa británica Renew comenzó a registrar la dirección MAC de los smartphones de los peatones que pasaban por alguna de las doce papeleras WiFi que instaló en la ciudad. El objetivo según la empresa era vender la información a potenciales anunciantes y así segmentar las campañas en función del tipo de dispositivo (Android, iPhone, etc). Según explica Tekanutas, la empresa ha indicado que solo era un contador de viandantes con el objetivo de saber cuáles repetían por una determinada zona. El problema fundamental es que la compañía no avisó previamente de que estaba recogiendo estos datos.

Solo fue un piloto

Después de la ola de críticas que ha habido, la empresa ha explicado en un comunicado que se trató de un piloto y que en este momento no hay ningún servicio de recogida de datos activo. El principal problema es que la ley es ambigua con este tipo de hechos y en definitiva los usuarios quedan indefensos ante este tipo de prácticas.