La dirección IP pública de nuestra conexión es el número de identificación de usuario que tenemos en Internet. Este dato lo proporciona nuestro operador y puede ser estático o dinámico. Lo más normal es que la dirección vaya cambiando al cabo de los días o cuando reiniciamos nuestro router. Solo los clientes que desean mantener la dirección fija siempre conservan la misma IP.

Ahora mismo estás navegando por Internet con la IP externa [phoenix_ip].

En el caso de la dirección privada, se trata del número de identificación de nuestro ordenador dentro de la red local. Es un dato importante porque a la hora de abrir puertos o de realizar tareas de red tendremos que conocer exactamente cual es la IP. Normalmente los rangos que tienen los routers por defecto asignan direcciones del tipo 192.168.1.X.