Reino Unido elimina la regulación nacional y marca el camino a la CMT
El caso británico tiene una especial relevancia en España, porque la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT) ha emprendido el mismo camino, en las bases de la regulación de las redes de nueva generación basadas en fibra óptica. En territorio nacional, el objetivo es determinar si se pueden eliminar obligaciones de Telefónica en su nueva red de fibra, con la que dará FTTH a 30 megas inicialmente y que tiene potencial para garantizar 100 megas simétricos. De hecho, en este momento la CMT regula las ofertas de Telefónica independientemente de la tecnología que se emplee siempre que no haya ningún operador alternativo que pueda competir.
Reino Unido es el primer país que rompe años de regulación de las telecomunicaciones homogénea para todo el territorio y pone en marcha una normativa distinta según las zonas del país. El regulador nacional también distingue en sus líneas maestras las zonas rentables de las no rentables pero para poder llevar a cabo una regulación territorial es necesario que se realicen exhaustivos análisis de mercado.
Según los cálculos británicos, las zonas rentables suponen el 65% de los clientes residenciales o de empresa del país y en todas ellas BT, el ex monopolio, deja de tener la obligación de dar a sus rivales una oferta mayorista de reventa de ADSL. A partir de la entrada en vigor de la decisión, la operadora sólo deberá dar acceso desde las centrales.
Trasladado a España, la implicación es clara. Las zonas competitivas serán las que tengan como operador de banda ancha a Telefónica y, como mínimo, a otros tres, que pueden ser Ono y el resto de operadoras locales de cable o empresas como Orange y Jazztel, siempre que lleguen con su red hasta la central del Telefónica y desde allí hagan sus ofertas.
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Espero que si se quitan las obligaciones a Telefónica también le impongan los precios porque entonces o te vas con los competidores que pueden tener o no infraestructura de fibra o te toca pagar un riñón