La operadora presidida por César Alierta ha vendido a Aktiv Kapital las facturas impagadas de 800.000 abonados, cuyo valor nominal asciende a 1.600 millones de coronas noruegas (200 millones de euros).
“Esta cartera consiste en facturas impagadas de telefonía, y Aktiv Capital prevé una recuperación más rápida para este tipo de reclamaciones que para las bancarias”, subrayó la compañía, que abrirá en enero un centro de llamadas en Barcelona para comenzar a exigir estos importes, en el que dará empleo a 60 personas. El proceso de compra de Aktiv Capital consiste en valorar la cartera de impagos y pagar un precio, relacionado con la calidad de las deudas. Esto permite a la empresa que vende sus impagados obtener unos ingresos inmediatos que de otra forma obtendría en un plazo indeterminado y con la incertidumbre que conlleva de que los clientes paguen finalmente o no.

